El propósito como brújula empresarial

1

Por Chus Sanz – Fundadora y CEO de Chus Sanz &Co

Hace poco participé en un panel fascinante en Forbes sobre bienestar y propósito. Es un tema que me conmueve profundamente porque forma parte de mi propio propósito de vida: crear contextos donde las personas puedan florecer y llevar al trabajo toda la luz que cada uno traemos a este mundo cuando nacemos.

He vivido en carne propia lo que significa tener que elegir entre pertenencia y libertad, entre seguridad y autenticidad. El trabajo no debería colocarnos nunca en estas encrucijadas.

La luz apagada

Cuando observamos a un niño, descubrimos de forma natural esa luz única e irrepetible que trae al mundo. Como coach y consultora, veo día a día personas que en su trabajo viven apagadas, como si a esa luz interior se le hubiera caído una montaña de tierra encima. Esto me preocupa y me ocupa.

Algo similar les ocurre a las empresas. Son sistemas vivos cuya luz fundacional aparece enmarañada entre urgencias y miedos. Tenemos procesos, organigramas, tecnología… Lo que falta es brújula y corazón.

El propósito empresarial auténtico: más que una declaración

El propósito es el intangible más importante para las empresas, pero no se está entendiendo bien. Algunos lo ven como algo meramente motivacional, otros creen que ya “lo tienen” definido, o lo relegan a RRHH o marketing.

Si un propósito no emociona a tu gente y a tus clientes, no tienes nada. Si no es el criterio para cualquier decisión y KPI de tus equipos, no vale de nada.

Tres razones estratégicas para actuar

  • 1. Impacto en las personas El 46% de los trabajadores experimentaron burnout al menos una vez durante 2024, según el estudio de Buk. Trabajar para sobrevivir es muy diferente a trabajar para contribuir a algo significativo. Trabajar sin propósito es la puerta de acceso al burnout.

  • 2. Legitimidad social El 86% de la Generación Z y el 89% de los millennials dicen que tener un sentido de propósito es importante para su satisfacción y bienestar laboral, según el estudio Global 2024 de Deloitte. Una empresa que conecta con los graves problemas de la humanidad y ofrece su expertise para resolverlos, ganará legitimidad social y reputación. Sin propósito, serás irrelevante para estas generaciones.

  • 3. Confianza y valor Según el U.S. Bureau of Economic Analysis, más del 90% del valor de las organizaciones reside en sus intangibles, y la reputación representa más del 60% de ese valor. Además, el 63% del valor de mercado de una marca descansa en la reputación general de la compañía, según Weber Shandwick. Cuando una empresa se pregunta qué le pasaría al mundo si dejara de existir, tiene la oportunidad de generar confianza y construir una reputación sólida que se traduce directamente en valor económico.

El dato que debe despertarnos

Según el Edelman Trust Barometer 2024, los líderes gubernamentales (42%) y los CEOs (51%) se encuentran entre los perfiles con menor confianza. En un contexto donde la desconfianza es el punto de partida, las empresas con propósito auténtico tienen la oportunidad histórica de reconstruir esa confianza perdida.

El ejemplo de Ecoalf

Ecoalf ha llevado el propósito más allá de las palabras. Tienen “Círculos de Propósito” donde los empleados pueden cuestionar decisiones si no cumplen los valores. Su fundador es claro: “Si alguien ve que fallamos a nuestros valores, tiene el deber de decírnoslo.” Esta coherencia radical es lo que distingue el propósito auténtico del cosmético.

Porque la realidad es cruda: menos del 30% de las empresas que trabajan el propósito lo tienen implementado auténticamente. Cuando falla, se vuelve contra ellas: incoherencias, pérdida de lealtad, desconexión emocional.

Activa tu GPS desde donde estés

Si tu empresa YA tiene propósito definido:

  • ¿Estamos siendo coherentes los líderes?
  • ¿Cada persona está conectada emocionalmente con este propósito?
  • ¿Lo vivimos colectivamente en el día a día?

Si AÚN NO han empezado: Abre la conversación de forma seria y consistente. Trabaja primero en lograr convencimiento real de la dirección.

El círculo virtuoso

En tiempos de IA, lo decisivo es la IP: la Inteligencia del Propósito.

El propósito empresarial auténtico nos reconecta con lo estratégico y nos ayuda a crear negocios prósperos con personas plenas. Genera un círculo virtuoso de salud organizacional: conexión, coherencia, confianza, compromiso, lealtad, reputación y diferenciación no copiable.

Tu primera acción inmediata: Pregunta a cada persona que lideras:

“¿Cómo puedo ayudarte a que tu trabajo contribuya más a lo que realmente te mueve?”

En mi próximo libro “Heart Centric: la innovación pendiente en las organizaciones” (disponible próximamente en librerías y formato digital), profundizo en cómo las empresas pueden activar esta inteligencia del corazón para crear el círculo virtuoso del que hablamos hoy.

Esta web usa cookies propias y de terceros para optimizar tu experiencia y analizar el tráfico web. Para mas información, consulta nuestra Política de cookies.